pa poder dormir
martes, diciembre 19
  pedir un deseo
cada vez que tengo que pedir un deseo la angustia me invade, tanto que en muchas ocasiones no pido nada. así es desde que era niña. por un lado existe en mi la superstición, todo el problema es que se me cumpla; y por el otro suelo aterrizar en la historia del rey midas y su deseo de no poder beber agua. así las cosas procuro desear cosas sencillas, y no es raro que las acote.
anoche hacia la reflección un poco más allá; mi mamá, y también mi papá, me enseñaron que tenía la capacidad de hacer cualquier cosa que me propusiera con seriedad. cualquier cosa, sí así: cualquiera. está enseñanza me ha llenado de fuerza y romanticismo, y por supuesto también de arrogancia. el punto es que me propongo, y cuanto estoy dispuesta a invertir.
pedir un deseo y definir un objetivo, son un punto muy débil en mí. a veces quisiera no tener que hacerlo. 
m
Comentarios: Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]






<< Página Principal
Un lugar para depositar aquellas ideas triviales o no, que se quedan en mí dando vueltas y vueltas, a tal grado que me quitan el sueño.



Nombre: m






enero 2005

febrero 2005

marzo 2005

abril 2005

mayo 2005

julio 2005

agosto 2005

noviembre 2005

diciembre 2005

enero 2006

febrero 2006

julio 2006

agosto 2006

septiembre 2006

noviembre 2006

diciembre 2006

abril 2007

mayo 2007

junio 2007

agosto 2007

septiembre 2007

octubre 2007

mayo 2008

junio 2008

julio 2008

agosto 2008

septiembre 2008

octubre 2008

noviembre 2008

febrero 2009

agosto 2009

septiembre 2009

octubre 2009

noviembre 2009

diciembre 2009

enero 2010

febrero 2010

mayo 2010

agosto 2010

noviembre 2010

enero 2011

febrero 2011

noviembre 2011