Señora
Me puse los ojos, las pestañas y me pinte las pupilas de negro. Me puse la boca, la sonrisa y me pinte los labios. Salí a la calle, sonreí y moví las pestañas, por mi, para mí, porque me gusta. A lo lejos un niño me vió, se acercó un hombre de 16, preguntó ¿bailamos? y bailamos. La música dejo de sonar.
m (con la cara de lado): muchas gracias, un placer.
h16, mira mis ojos al mismo tiempo que sorie y besa mi mano.
Ese día, fui toda una señora.
m