desaparecido
aquí mentiendome en lo que no me importa, espero no ser ofensiva ni invasiva. a pesar de que se me enreda la garganta no sé de lo que hablo, solo lo imagino.
muerto o vivo
no se trata de palabras, se trata de definiciones, lo sabes bien. en el particular las definiciones más convencionales no sirven.
las definiciones sin duda reducen el concepto, no obstante hacen mucho más fácil su aproximación, más fácil el cotidiano. quizas, solo quizas, algunas cosas, en algunos momentos, no sea necesario definirlas. algunas otras requieren redeifnirse constantemente. aquellas que se nos atoran, que nos impiden caminar, conviene definirlas, a sabiendas de su reducción, definirlas de una manera pragmática. el discurso está rebueno para afuera, lo compro. para adentro me parece que no basta (ni idea de como esté adentro). estoy de acuerdo contingo, ni muerto ni vivo.
ahora bien, a los muertos y a los vivos, se les recuerda con cariño, se les quiere bien, se les llora, se les rie, se les dicen malas palabras, se les admira, se pide por su alma (aquellos que creen pues), y si también se les ponen flores (de colores si están vivos, también de colores si están muertos).
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