De antología
La pesadilla de anoche fue de antología: estaba sentada en el piso de mi cuarto, muy a gusto platicando con un amigo, de pronto zaz, un cable me electrocutaba. Inmediatamente desperté y tuve la sensación que imagino corresponde al choque eléctrico de un desfibrilador, después de tremendo golpe al corazón, lo siguiente fue otra descarga, esta vez de adrenalina. Muy mal viajante. Raro, todo fue muy súbito.
m