sobretodo
sobretodo a últimas fechas, de vez en vez me pregunto si soy una amargada. es evidente que me quejo de todo, que puedo convertir cualquier virtud en defecto; también es claro que el mundo no se me resbala, por más esfuerzos sostenidos, no se me resbalan las cosas inmediatas ni tampoco las lejanas, al respecto lo único que me ha funcionado (parcialmente) es la ignorancia, es el tener muy claro que hay cosas que no quiero saber, pero ta chafa, es chafa.
hasta aquí todo indica que en efecto lo soy: una amargada; las cosas, el mundo, la gente me molestan, me enojan, me decepcionan, me entristecen.
pero no (nelnimadre, me niego) y tengo evidencias inequívocas, la más fuerte: veo tus ojos y sonrío... y sonrío aunque no quiera, aunque este enojada, triste o molesta; es más grande que yo, me invade el gusto, la paz, y puedo relajar todos los músculos de la cara, como cuando me haces cosquillas, pero es igual de inútil, la única solución a este "problema" es no mirar tus ojos.
las cosas, el mundo, la gente y tu me encantan, me fascinan, me sorprenden, me gustan, me deslumbran, y
sobretodo me hacen sonreírvariaciones al tema,
nunca he pensado "soy feliz", pero si he pensado "hoy es buen día para morir". esa educación de identificar lo que uno quiere y trabajar por ello, esa educaión de procurar lo mejor, de no conformarse, de no saber ser feliz con lo que existe (bueno o malo), esa la que me impede ser sencilla, simple. también es esa por la que no tomo prozac (que me puesto cursi y no madres mira que pensar en benedetti "y te piensas sin sangre... entonces no ... conmigo", no dejan de sorprenderme las cosas que sé). Está reflexión se quedará para otro día, que tal que me pongo más cursi (ya me di miedo)
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pensando en ti
Dentro de un par de meses serán 20 los años que llevo de conocerte
¡20 años de soñarte!
de fondo la música suena “el tiempo pasa, nos vamos volviendo viejos”. Es una frase bastante elocuente y hasta ahí lo podía haber dejado, pero no. La reflexión surgió de tu petición a una carta que llevara por encabezado “pensando en ti” y que fuera "personal".
Como tal no recuerdo ese día en que te vi por primera vez, pero si tengo muchos recuerdos de ese año -desde entonces me encantas- eras como esponjosito, como pastelito, como oso de peluche, total y absolutamente estrujable; ahora pensaría que de esa figura tierna poco queda, bajaste mucho de peso, se te afilaron las facciones y el carácter. De vez en vez, me confundo, entre los recuerdos, lo que veo y lo que eres; dichas confusiones me han llevado a comentarios como
¡órale, si estás re bueno!Soy una fetichista: tu reloj. Cuanto cariño le tenía a ese reloj, era un reloj negro, digital, con dos botones amarillos, y con un jueguito, ¡me lo prestabas!, incluso creo que un par de días cambiamos relojes (no estoy segura de cómo era mi reloj, me parece que era un swatch negro con una línea roja). De ese mismo año es el único apodo que he tenido “sopita” cortesía tuya, de angel y de la maestra babotas que no sabía nuestros nombres y mucho menos sabía de computación.
Seguiré con el fetichismo bajo el pretexto de que enmarca épocas, tantos años, tantas pláticas, tan pocas fotos, Ahhhhhhh que terror, debo tener alguna foto tuya, pero no tengo, ni tuve ninguna donde estemos los dos, ni tampoco creo que tu tengas, de hecho puede que nunca existieran (quizas mi mamá tenga alguna), porqué seré tan necia.
Con todas la imágenes, y lo lento que escribo, mejor he de listar las imágenes que salen de mí a borbotones, otro día, en vivo, con calma las comento una a una
Objetos:El reloj con jueguito
Impermeable azul con morado y amarillo
El sippo azul
El fulgor negro
The black elegance
La navaja suiza con “tools”
La obeja
Anselmo
Conceptos
23 A
tu cuarto (en etna, tu otro cuarto en etna, tu cuarto en londres, tu cuarto en agricultura)
mi cuarto
mis lágrimas, que son tuyas
tus manos
tu letra
la cocina naranja
la cafetería
tu fumando (aunque ya no fumes)
Momentos Detrás de la portería recargados en la barda
Un camión camino a Morelia
Un laboratorio (con Vania)
El día de “marina sopita”
Apocalipsis now, The wall
Un día de lluvia, el parque al lado de la gandhi
Un cigarro en Acapulco
Totolapan
La vez que me empujaste para cruzar la puerta del "322N"
El cineclub
La cineteca, cargando rollos
El cine antes de cinemex,
Las muestras en CU en la mañana
En casa de lara, que no bailaste, no conmigo
Tantos y tantos dominós
Cuando rafael me dijo que salías con otra (sabes rafael se suicidó hace como un mes)
Cuando se perdió mi perra
Cuando llegaste tarde
El velorio de tu papá (no sabes cuanto lo siento)
El velorio de mi abuela
La boda de mi hermano
Tu fiesta de despedida, a la que no llegaste (yo tampoco, pero no estaba invitada)
El aeropuerto de Londres
DOVER,
El underground
Mi fiesta de titulación (a la que no te invité, ups)
Tu fiesta de 30 (que peda)
El milan, El rexo, La martinera, El appertizer
Cuando me eseñaste tu tatuaje
Cuando la noticia no fue “soy gay” ni “me caso” ni “voy a ser papá”, solo dijiste “me voy, para siempre”
Contigo crecí y pinté el mundo de sueños, y luego de realidades. Y no termino de entender porque no funcionó, al menos no funcionó ese rollo de “pareja”. Tiré todo mi feminismo y estuve dispuesta a deshacer, a rehacer mi vida por ti; lástima, no supe como, en ese momento me faltó imaginación.
La relación que tenemos es linda, lo decía en enero, llego a ti y estoy en casa. Estás lejos pero no te has ido (descuida que ni poniendo más kilómetros te vas a ir, además ya estás del otro lado del mundo)
Te mentí, si tengo una foto, una mental, que hice con mucho cuidado, me llevo minutos, estabas despertando. La última vez que dormimos juntos, diciembre del 2003, esa vez fue super rico a pesar de no tocarnos. La foto desde el techo hacia la cama, acostados, sonriendo, tranquilos, abrazados, yo del lado derecho (en la foto), mucho sol, la luz brillante amarilla.
Te decía, y en esta ocasión no miento, llevo 20 años pensando en ti.
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Perspectivas
Es el segundo amigo que se refiere a mí como su exnovia. Interesante, en ambos casos por supuesto que hubo al menos unos buenos besos, y los disfruté, no lo voy a negar; sin embargo para mi es muy claro que la palabra es “amigo”. La relación la empezamos, la cultivamos, la hicimos grande durante muchos años como amigos, luego hubieron algunos besos y caricias por unos cuantos días, si acaso semanas; posteriormente se volvió a replantear la amistad. Una sigue siendo una amistad muy sólida de más de 10 años, la otra fue una amistad muy sólida hasta que… (iba a decir “hasta que dejamos de vivir en la misma ciudad” pero no) hasta que se casó con una chica a la cual nunca le hice gracia.
En el particular, me halaga que se refiera a mí así; por mi parte seguiré diciendo es mi amigo, sobretodo por darle importancia al presente.
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De antología
La pesadilla de anoche fue de antología: estaba sentada en el piso de mi cuarto, muy a gusto platicando con un amigo, de pronto zaz, un cable me electrocutaba. Inmediatamente desperté y tuve la sensación que imagino corresponde al choque eléctrico de un desfibrilador, después de tremendo golpe al corazón, lo siguiente fue otra descarga, esta vez de adrenalina. Muy mal viajante. Raro, todo fue muy súbito.
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