Despues de la tormenta, la calma
Desde el domingo ando en chinga, no había podido ponerme a escribir. Tengo tantas cosas en la cabeza. Parecía que hoy tampoco iba a ser el día, pues no tenía teléfono hasta hace unos minutos, ojalá fluyan las letras para quitar al menos un par de pendientes.
El ying sobre el yang, hoy, La calma.
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