Un buen pricipio, carta a u
te vi por segunda vez
bailamos
nos besamos
hicimos el amor
después pregunté tu nombre
han pasado dos meses desde entonces
aquí estoy
tú
a mi lado
sonrío
sonreímos
(no pretendo ser poeta, es sólo un poco de minimalismo sin singnos de puntuación)
(cont...) Mi confianza en Google
La primera vez que te vi, que nos vimos, estabas en la puerta y yo hasta el fondo de la estancia, pensé:
mira ahí está u, que raro que esté aquí... nel, más bien que raro que esté yo aquí
las miradas se cruzaron, en ese momento no quedó un solo espacio vacio en la habitación, ni siquiera detrás del estereo.
Luego bailamos, yo, sin aire. Estabas acopañado, yo también. Al despedirnos, no traía pluma, hice una frase arrogante de lo más desafortunada, búscame en internet.
El tiempo pasó, morí, reencarné.
Fui a verte con gusto y sin expectativas.
Entonces fue la segunda vez.
m