Se abre el telón, se apagan las luces, la pantalla en negro, la música empieza:
and so it is... una carcajada se oye en todo el cine, una carcajada franca sin tapujos, era yo. Por fin, después de tres intentos fallidos de ir a ver esa película, después de tres semanas de querer verla, ahí estaba yo, viendo una película que ya había visto. La carcajada calló un par de minutos después (sólo por respeto a los terceros), sonaba la primera linea
hello stranger...
No es la primera vez que me pasa. Un día se me va a olvidar mi nombre, y no podrán culpar a la senilidad ni al alzheimer. Así soy.
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