prueba
Desde hace ya un tiempo ha cambiado mi forma de ver a a. Ayer no me quedaron dudas.
Llegó a y dijo "hoy tu eres la dictadora, tu decides"; en general no suena nada mal, eso de ser dictaora un día (o varios) sí va con mi personalidad, pero nada es tan hermoso. La primera vez que hizo una frase similar todavía andabamos, hice el plan mental: un rato en la tina, y luego un restaurant japones que entonces no conocíamos pero estaba muy recomendado por varias fuentes. a insistió mucho en saber el plan, se lo hice saber, y empezó que no tenía hambre, que ese lugar ni lo conocía, que hueva la tina, etc, etc, si mal no recuerdo fuimos por unos tacos y ahí murió. Luego la frase se repitió cuando ya no andabamos, y lo primero que me surgió en aquellas ocasiones, fueron planes muy románticos, sin embargo consideré que no era lo políticamente correcto, que no quería el momento incómodo de que a dijera NO, y sobretodo entendí que la frase no venía de el lugar "hoy cualquier cosa está superchida", si no que en realidad correspondía al "no quiero responsabilizarme de nada, toma la desición que más me guste"; entonces censuré mil ideas golosas y propuse cualquier plan sumamente convencional, en todos los casos me dió el bajón. Ayer, ayer no, ayer me enojé, debo confesar que también abrí la mente, se me ocurrieron mil opciones, pero está vez no se me antojaron, un simple fondeu (o como se escriba) era más que suficiente.
Desde un lugar relativamente tranquilo, me encabrona a madres el tener que dejar ir lo maravilloso. Hoy no tengo dudas, estoy en otro lugar. Estoy contenta y enojada.
(De ese enojo escribiré otro día. De lo contenta probablemente también, pero eso no me quita el sueño)
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