Plazos
De los 15 a los 24 (años) mis relaciones de pareja sólo tuvieron –en mí- expectativas a mediano plazo, lo cual entonces se refería a una semana, quizás hasta un mes; aún así en esa década fue cuando construí la relación más larga que he tenido. Entonces el rollo era experimentar, involucrarse para conocer los gustos y los disgustos; no tenía ninguna preocupación de “Susanita”, pensar en los niños, en una boda, en la familia era un sinsentido, definitivamente no me interesaba nadita de nada. Así pues, una semana bastaba para ver con quién llegar a una fiesta y un mes era mucho más que suficiente para comprar los boletos para algún concierto, no requería pensar en tiempos más largos. Mis decisiones a “largo” plazo eran totalmente independientes de mis parejas, a ellos que les podía importar que carrera estudiaba, en dónde, y menos a que hora.
Después, poco a poco los plazos fueron cambiando, sobretodo con la posibilidad real de conseguir trabajo en cualquier parte del mundo (en mi particular resulta más probable conseguir trabajo en el “primer” mundo que en este país, y no pues, pero esa es otra disertación). Las telecomunicaciones hacen maravillas, sin embargo es bien sabido que amor de lejos… felicidad para los cuatro (pero otros cuatro, para los involucrados se vuelve mucho más difícil). Para pensar en coincidir del otro lado del mundo estamos hablando de al menos un año, pero un poquito más no caería nada mal. De pronto se puso peor, y empecé a contemplar la opción susanita (nunca me decidí por la camioneta llena de niños, pero era una opción a considerar) y generé expectativas mucho más grandes y mucho más duraderas. Por supuesto que dichas expectativas no me llevaron a nada, y me atrevo a decir que fueron contraproducentes (además de lo devastador de ver desvanecerse el futuro).
Ahora regreso a generarme expectativas a “mediano” plazo, una semana basta y un mes sigue siendo más que suficiente.
(eso de que regreso es un decir, a quién engaño, en aquella década me era natural, definitivamente yo era juancamanei y el mundo me quedaba chico. Pronto tengo que organizar dónde trabajar para el próximo año, el mundo me queda inmenso y me da temor estropear una buena relación por terminar en otro lado)
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